EL ROMPECABEZAS DE LA VIDA
Nacemos por el amor infinito e
incondicional de Dios y algunas veces acompañado por el “amor” de papá y mamá,
vivimos toda nuestra niñez preparándonos arduamente para enfrentar nuestra
mayoría de edad o mejor dicho preparándonos para toda la vida y resulta que
vivimos toda la vida preparándonos.
Cuando consideramos que ya hemos
llegado a nuestra mayoría de edad nos decidimos a buscar la pieza que nos hace
falta en el rompecabezas de nuestra vida y de la mano de nuestra imparable
preparación empezamos la búsqueda de la persona que según nosotros nos acompañará
en las buenas y en las malas; acordamos que para encontrarla, al igual que en
un rompecabezas, debemos evaluar la pieza faltante, para establecer si es capaz
de reunir todas las características necesarias para poder insertarla en el
espacio que la albergara durante el resto de su existencia.
Ya encontrada la pieza nos
fijamos mentalmente que nuestra prioridad será dar amor sincero par ser
correspondidos y cuando más seguros estamos de haber encontrado lo que
buscábamos; cuando más felices estamos al saber que se completa el
rompecabezas; ¿Qué creen? Pasa lo que menos nos imaginamos: “¡chúpale Bebe!”
Que nos pagan mal. Con tal experiencia desconcertante sentimos que se nos
desarma todo el rompecabezas, pero en realidad solo falta una pieza muy
importante por cierto.
Después de halar aire por unos
agónicos segundos emprendemos de nuevo la búsqueda pero ahora más cuidadosa y
minuciosa, se nos hace más difícil que ingresar a los Estados Unidos de América
ilegalmente con una gran serie de obstáculos que vencer y cuando sentimos que
ya no podemos ir mas adelante y que tal vez no encontraremos lo que buscamos se
detiene el reloj mental por un segundo en el que se viaja en los senderos de la
imaginación a millones de kilómetros mente abriendo uno y otro de los
casilleros mentales que almacenan lo vivido y empezamos a llenar nuevos;
imaginando como seria nuestra vida de otra forma.
Salimos
del sueño y ¡shhhaaa! De una forma inexplicable se nos aparece enfrente lo que
buscábamos y nos causa gracia haber buscado durante tanto tiempo algo que
teníamos justamente en frente y que no habíamos tomado en cuenta por ser muy
lejan@.
Una vez que completamos el
rompecabezas de la vida nos decidimos por procrearnos con el deseo de ver
madurar el fruto de nuestros esfuerzos y amor. Dicho de otra forma damos inicio
a la creación de la superficie donde más adelante descansara el rompecabezas.
Decidimos cuidarnos mucho para
vivir larga vida pero somos tan descuidados que a veces no lo hacemos de la
forma correcta debido a que aplicamos mucho libertinaje a nuestra dieta que al
final se nos hace tarde ¡yahoooo! ¡Qué vida! y la factura más costosa a pagar
por ello es la muerte a corto o mediano plazo, lo curioso es que raras veces es
a largo plazo de vida.
Resumen:
Ø Nacemos por el amor infinito e incondicional de Dios.
Ø Crecemos preparándonos para toda la vida y resulta que vivimos toda la
vida preparándonos.
Ø Damos amor incondicional para ser correspondidos y en el camino
sufrimos muchas decepciones pero al final todo se acomoda y, si no se ha
acomodado es porque todavía no es su tiempo.
Ø Nos procreamos para ver el producto de nuestros esfuerzos.
Ø Una vez muy gastada nuestra vida decidimos cuidarnos para vivir larga
vida pero se nos ha hecho demasiado tarde.
Ø Por último esperamos morir sin sufrir.
Conclusión:
Nacemos para crecer, amamos para
ser amados nos reproducimos para ver coronado nuestros esfuerzos y por ultimo
morir.
Recomendación:
¡Vivan la vida al máximo!
¡Conduzcan su
destino con precaución!
¡Amen
primeramente y sobre todo a Dios!
¡Maravíllense
con todo su amor!
¡Lo
demás viene por añadidura!
¡Recuerden solo en esta vida!
Por:
Jorge Luis López. JL2
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